Dos gigantes del mundo gastronómico decidieron encontrarse en una misma botella. Absolut, el vodka premium sueco más icónico del planeta, se cruza con Tabasco, la salsa de Louisiana que lleva más de 150 años definiendo lo picante a nivel mundial. El resultado es Absolut Tabasco, un destilado que acaba de llegar a la Argentina tras su lanzamiento internacional en febrero desde más de cincuenta mercados, entre ellos Estados Unidos y el Reino Unido.
El evento de presentación oficial sucedió en Mesa Tres, restaurante ubicado en la Costanera Norte. La consigna para los invitados era clara: venir vestido de rojo, un detalle que remitía directamente a la salsa. Algunos optaron por un look completamente colorado de pies a cabeza, mientras que otros eligieron caminos más sutiles: pañuelos, cinturones, hasta aros con forma de ají picante que generaron múltiples miradas.
La fusión detrás de la botella
Mauro Steinberg, brand ambassador de Absolut en la Argentina, fue quien explicó el concepto detrás de esta colaboración. “Acá tenemos la fusión de dos gigantes, cada uno en su rubro”, definió mientras se posicionaba detrás de la barra. El match funciona casi perfecto: Absolut es el vodka premium de origen sueco, número uno en la Argentina, mientras que Tabasco es la salsa conocida mundialmente por quienes disfrutan del picante.
El producto no busca intensidad por intensidad. Se elabora combinando Absolut con una esencia natural, sin azúcar agregada, elaborada a partir del mismo puré de ajíes rojos fermentados y añejados que origina la salsa Tabasco. El resultado final tiene 38 grados de alcohol y mantiene un equilibrio donde el picante es verdadero protagonista, no un mero toque especiado.
La botella misma cuenta la historia de esta unión. El diseño une los dos envases icónicos en un solo recipiente: los colores y la etiqueta en forma de rombo que caracterizan a Tabasco conviven con la inconfundible silueta tipo boticario de Absolut. Detrás de ambas marcas hay legados profundos. La salsa se produce en Avery Island, Louisiana, desde 1868 con apenas tres ingredientes. El vodka se destila en Åhus, pueblo del sur de Suecia, utilizando el mismo método de destilación continua que su fundador introdujo hace más de 150 años.
El proceso detrás del picante
Steinberg detalló cómo se logra este equilibrio en la maceración. Los chiles rojos, idénticos a los que Tabasco utiliza para su salsa, se pisan y se les agrega sal para formar una pasta que se deja envejecer en barriles de roble hasta tres años. Ese chile añejado se incorpora después de la producción del vodka, en una infusión o maceración que aporta el picante característico.
El embajador aclaró un punto importante: no se trata de un especiado como otros destilados que la marca elaboró en el pasado, como aquella línea con pimienta. “Antes había productos con un toque pimentoso. Acá estamos hablando verdaderamente de un producto picante”, remarcó.
Bloody Marys de autor y masterclass de coctelería
El plato fuerte del evento fue la masterclass de coctelería que dio el propio Steinberg ante periodistas e influencers. Cada participante armó su propio Bloody Mary, el trago que funciona casi como el hábitat natural de este vodka. “El Bloody Mary es la perfección para este producto”, señaló el embajador.
La belleza de la propuesta radica en su simplicidad. Como la botella ya contiene tanto el vodka como el picante, preparar un Bloody Mary en casa se reduce a sumar salsa de tomate, un chorrito de jugo de limón, condimentar a gusto y decorar. La complejidad ya está resuelta en la botella.
La tendencia de lo spicy que no para de crecer
Lo que sucedió en Mesa Tres es apenas la punta de lanza de un fenómeno más amplio. El picante dejó de ser un condimento de nicho para meterse de lleno en la coctelería, y los números respaldan esta observación. Se estima que las ventas de vodka picante crecerán un 27% en los próximos tres años.
Agustín Giuliani, Coordinador de Prestige y Brand Ambassadors en Pernod Ricard Cono Sur, ubicó el lanzamiento dentro de una búsqueda corporativa más amplia. “Absolut es un vodka de origen sueco, número uno en la Argentina, y esta colaboración con Tabasco tiene que ver con algo que buscamos siempre en Pernod Ricard, que es la innovación, ya sea con el lanzamiento de productos nuevos o con colaboraciones como esta”, señaló. “Y no se trata solo de sacar algo picante, porque Tabasco no es únicamente eso. Tiene un montón de otros matices de sabores que se aprecian y que van en línea con lo que venía buscando el consumidor”.
Giuliani remarcó que el interés por lo spicy encuentra terreno fértil en el paladar local. “El picante está en auge, quizás más a nivel global, pero en la Argentina hay mucha curiosidad, y sobre todo cuando tenés una marca como Absolut para potenciarlo”, destacó. Para el ejecutivo, la fuerza de la dupla está en la devoción que despiertan ambas marcas por separado. “Son dos firmas que generan fanatismo. Hay gente que tiene tatuada la botella de Absolut o la de Tabasco, gente que consume Tabasco con todas sus comidas o que elige Absolut cuando sale con amigos o va a un bar”.
Arte en vivo: un lienzo pintado con salsa
Mientras los tragos circulaban y la música de un DJ acompañaba el ambiente, el artista Fernando Lerena trabajaba en vivo sobre una obra que llamaba la atención por un motivo muy concreto: en lugar de óleos o acrílicos, pintaba directamente con salsa Tabasco.
“El elemento pictórico es el propio Tabasco. Eso da una riqueza muy interesante en los matices de los rojos, propios del chile natural”, contó Lerena sin despegar la vista del lienzo. “Uno puede jugar con transparencias y con la mancha que genera la salsa”. La figura que emergía era un volcán, una imagen muy presente en la campaña de Absolut con Tabasco. “El fuego, el calor, la tierra. La idea era lograr eso”, explicó el artista, que viene del muralismo y el arte urbano.
Lerena reconoció que el material lo obligó a experimentar intensamente. “Fue un recontra desafío. Tuve que conocer la salsa unos días antes, estuve haciendo pruebas en otros lienzos para ver cómo se iba a comportar”.
Mesa Tres y la renovación de la Costanera
La elección de Mesa Tres como epicentro no fue casual. El restaurante es una de las aperturas recientes que están transformando la Costanera Norte, una zona que ahora se consolida como un corredor gastronómico renovado. Mesa Tres funciona bajo la idea de “cocina social”, con varios ambientes que van desde salones interiores hasta terrazas, una cava y sectores al aire libre, más una barra de autor a cargo de Ramiro Ferreri. Un espacio pensado para quedarse, para el brindis largo y la sobremesa extendida.
Mientras caía la tarde con la Costanera de fondo y las copas todavía rojas, quedó claro que Absolut Tabasco no llega solo. Llega montado en una ola que combina picante, coctelería de autor y ganas de experimentar, justo cuando el paladar porteño empieza a perderle el miedo a lo verdaderamente spicy.








