A poco más de 200 kilómetros de la capital cordobesa, La Población emerge como un destino discreto pero cautivador en el departamento San Javier, en plena región de Traslasierra. Este pequeño pueblo disperso en casas y atravesado por la Ruta Provincial 14 se perfila como punto de partida ideal para quienes buscan conectar rápidamente con la naturaleza serrana sin alejarse demasiado de la ciudad.
Senderos accesibles y miradores imprescindibles
El sendero Aguas Amarillas es quizás el más recomendable para quienes llegan por primera vez. El recorrido sigue el cauce del arroyo homónimo, atravesando sectores de piedra y vegetación autóctona, y permite conocer la cueva Salamanca. Un desvío complementario conduce a Piedra Bola, un mirador natural desde donde se despliegan vistas espectaculares sobre el valle y las montañas circundantes. Esta alternativa funciona perfectamente para quienes prefieren caminatas moderadas sin encarar excursiones de mayor envergadura.
Para aventureros más decididos existe el camino hacia la cascada de Los Chorros y el bosque de tabaquillos, una opción que se recomienda realizar con guía dado que el terreno serrano presenta mayor complejidad. Otra propuesta tranquila es acercarse al arroyo Cruz de Quebracho, ideal para descansar junto al agua y disfrutar del paisaje con calma.
Más allá del trekking
Las actividades no se limitan al senderismo. Cabalgatas, avistaje de aves y paseos por los caminos rurales que rodean el pueblo complementan la oferta. Los domingos por la tarde, la plaza se transforma con una feria de comidas y artesanías donde convergen pequeños emprendimientos gastronómicos y productores locales, permitiendo combinar la exploración matinal con un recorrido más relajado al atardecer.
Cómo llegar
Desde Córdoba capital, el acceso requiere dirigirse hacia el Valle de Traslasierra, tomar la RP 34 en dirección a San Javier y continuar por la RP 14. Este desvío mantiene a La Población fuera de los circuitos turísticos convencionales, pero con suficiente patrimonio natural como para justificar una escapada completa.







