Rafael Nadal, ya retirado del circuito profesional, suma un proyecto vinícola a su perfil empresarial con un tinto elaborado junto a una bodega murciana con más de un siglo de historia.
Nadal, que se alejó de las canchas profesionales, presentó El Tenista, su primer vino hecho en colaboración con la histórica Viñas Familia Gil. La iniciativa, que venía gestándose desde hacía tiempo, apunta a recuperar viñedos antiguos y a afianzar un producto de alta calidad en la región española de Murcia.
El proyecto Dominio del Liftado nace de un vino ecológico elaborado con Monastrell de más de cincuenta años, plantado a 750 metros sobre el nivel del mar. Antes de esta iniciativa, esas cepas corrían riesgo de abandono. El extenista llegó hace poco a Jumilla para inspeccionar la firma: caminó entre las viñas, degustó la uva de la vendimia más reciente y firmó un barril. Lo que los une es una relación de amistad de larga data, no un acuerdo comercial de publicidad tradicional.
La producción es muy acotada: cada cepa rinde unos 700 gramos de uva y la vendimia se hace a mano. Luego, el vino pasa 18 meses en barricas nuevas de roble francés. La bodega describe en su perfil sensorial notas de fruta negra madura, vainilla y especias dulces.

Nadal expresó su entusiasmo en Instagram: “Hay proyectos que te hacen especial ilusión, y este es uno de ellos”. En otro mensaje remarcó el vínculo con la familia: “Desde hace un tiempo tengo la suerte de compartir con la Familia Gil una aventura muy especial: la creación de El Tenista, un vino que ha nacido de una ilusión compartida y de una manera muy parecida de entender las cosas”. También se mostró satisfecho por lo que aprende en el camino: “Me hace muy feliz poder formar parte de este proyecto, aprender de una familia con tanta experiencia y compartir con ellos este camino”.

La botella refleja la identidad del deportista. La etiqueta tiene fondo blanco, con el nombre del vino y una marca visual que recuerda el rebote de una pelota de tenis sobre una cancha de polvo de ladrillo. En el reverso aparecen el logotipo del tenista y los distintivos de la Denominación de Origen Protegida de Jumilla. El vino ya está disponible en tiendas especializadas a un precio estimado de 60 euros, equivalente a poco más de 67 dólares.
La historia de la bodega se remonta a 1916, cuando Juan Gil Jiménez fundó Bodegas Juan Gil. Tras décadas de producción a granel, la cuarta generación, encabezada por el ingeniero aeronáutico Miguel Gil Vera, refundó la empresa en 2002 para orientarla al embotellado de calidad. Hoy, el grupo Gil Family Estates administra once bodegas en diez denominaciones de origen españolas y tiene una fuerte presencia en el mercado exportador.








