A 3.500 metros de altura, en pleno corazón del altiplano chileno, Putre se despliega como un oasis de adobe y piedra rodeado por montañas que parecen tocar el cielo. Ubicado a unos 145 kilómetros de Arica, el viaje por la Ruta 11-CH demanda alrededor de tres horas, pero vale cada minuto. A medida que el camino asciende desde la costa y deja atrás el desierto, el paisaje se transforma: aparecen quebradas, terrazas de cultivo y la inmensidad de los Andes. Las calles del pueblo mantienen construcciones bajas de adobe y piedra que contrastan con la magnitud de las montañas que las rodean. Su iglesia, levantada originalmente durante el siglo XVII, es testigo de la historia que respira en cada rincón. La cultura aymara sigue viva en las artesanías, las comidas y las tradiciones locales que definen la identidad de la región.
Aguas termales escondidas entre los Andes
A solo 14 kilómetros del pueblo, las Termas de Jurasi emergen como uno de los grandes atractivos de la zona. Sus aguas de origen volcánico forman pozones naturales en plena precordillera, rodeados por bofedales y montañas que cierran el horizonte. El complejo se encuentra cerca de los 4.000 metros de altura y combina piscinas al aire libre con sectores de barro termal. La cercanía permite regresar al pueblo después del baño, convirtiendo a Putre en la base ideal para explorar la región. Se recomienda precisamente pasar la primera noche en el pueblo para aclimatarse antes de continuar hacia destinos de mayor altura.
El camino hacia volcanes y lagos
El Parque Nacional Lauca protege más de 137.000 hectáreas de precordillera y altiplano, guardando algunos de los paisajes más extraordinarios del país. Dentro de sus límites aparecen bofedales, bosques de queñoas y una fauna que incluye vicuñas, vizcachas, flamencos, suris y guanacos. El lago Chungará, ubicado a unos 4.500 metros de altura, es una de las postales más icónicas: sus aguas quedan enmarcadas por los volcanes Parinacota y Pomerape, mientras los humedales cercanos concentran numerosas aves andinas. También pueden recorrerse las lagunas Cotacotani y los pequeños senderos habilitados dentro del parque.
La altura demanda tomarse el recorrido con calma. Se recomienda beber bastante agua, comer liviano, evitar esfuerzos intensos y llevar abrigo incluso cuando el día comienza con sol. Entre casas de adobe, termas volcánicas y montañas que superan ampliamente los 6.000 metros, Putre ofrece una puerta de entrada única hacia un paisaje de lagos elevados y vicuñas que parece extenderse hasta el horizonte.








