Visa presentó Visa Destinations, una plataforma que centraliza propuestas de gastronomía, cultura, compras, bienestar, entretenimiento, alojamiento y transporte para titulares de sus tarjetas. El servicio ya está disponible en diez destinos: París, Londres, Dubái, Milán, Roma, Ciudad de México, Nueva York, Miami, San Francisco y Tailandia, con planes de expandirse a nuevas ciudades durante el año.
La plataforma funciona como un hub de recomendaciones de expertos locales, acceso prioritario a atracciones turísticas y beneficios vinculados con distintos servicios. Entre las experiencias destacadas figuran el acceso al Museo del Louvre en París y al mirador Top of the Rock en el Rockefeller Center de Nueva York. Los titulares de tarjetas premium como Visa Infinite y Visa Signature cuentan con beneficios adicionales y propuestas personalizadas según su perfil.
El contexto del turismo de experiencias
Visa lanzó el servicio en un momento de crecimiento del turismo enfocado en vivencias. Según el estudio Travel Trends 2026, elaborado por Visa junto con Payment Innovation Hub, las visitas a eventos deportivos aumentaron un 3% respecto del año anterior, mientras que las experiencias culturales continúan siendo un motivo principal de viaje. “Se espera que el sector de los viajes crezca un 10% en los próximos años”, señaló Eduardo Prieto, director general de Visa en España. El ejecutivo destacó que los consumidores siguen priorizando los viajes sobre otros gastos, y que la compañía busca acompañarlos en cada etapa de sus desplazamientos.
Alianzas estratégicas globales
El lanzamiento se concretó con la participación de empresas de los sectores financiero y turístico. Santander Group aportará experiencias vinculadas con música, deporte, moda, gastronomía y cultura en diez mercados. Global Blue sumará beneficios relacionados con compras Tax Free para viajeros internacionales, mientras que Star Alliance integrará opciones de sus 26 aerolíneas miembro. Trip.com Group participará con servicios de viaje integrados en la plataforma.
Esta estrategia permite a Visa extender su relación con los viajeros más allá del momento del pago, buscando que comercios, empresas turísticas y destinos capturen una mayor porción del gasto asociado al crecimiento del turismo internacional.








