Tres propuestas gastronómicas que capturan la esencia de territorios muy distintos dentro de Argentina compiten por el Prix Baron B 2026, un reconocimiento que premia el compromiso con la sustentabilidad, la innovación y la conexión profunda con el territorio.
Anna Restaurante de Campo, ubicado en Castelli en el corazón del Chaco, es liderado por Alina Ruiz. Su filosofía se centra en cocinar exclusivamente con productos de su propia finca, recuperando ingredientes y saberes del monte chaqueño. Una propuesta que nace de las entrañas del Impenetrable y propone una cocina enraizada en el territorio.
Desde la Ciudad de Buenos Aires llega Alcanfor, el restaurante de Villa Crespo bajo la dirección de Julián Galende. Su propuesta se construye sobre una cocina contemporánea que privilegia los productos de estación y colabora directamente con pequeños productores. El aprovechamiento integral de los ingredientes es el eje central de su trabajo.
En el extremo sur, Crujiente de Ushuaia cierra el triángulo con una experiencia íntima y responsable. Leandro Giménez y Camila Fernández han creado un espacio a puertas cerradas para apenas 14 comensales, donde toda la oferta gastronómica se construye mediante pesca responsable e ingredientes fueguinos.
Un concurso sin límites
Cada participante presentó un proyecto gastronómico integral junto con un plato que sintetizara su identidad, maridado con una etiqueta de Baron B. Esta edición introdujo un cambio significativo respecto a años anteriores: no hay una proteína obligatoria. Esta apertura permitió a los cocineros expresar con mayor libertad la identidad de sus territorios y el trabajo con productos locales, sin las restricciones que limitaban ediciones pasadas.
La final en vivo
El enfrentamiento decisivo tendrá lugar el 27 de agosto en el Faena Art Center, donde los tres finalistas cocinarán en vivo ante un jurado compuesto por Mauro Colagreco, Dolli Irigoyen, Gonzalo Aramburu y Gabriel Oggero.
El ganador se llevará el corcho de oro realizado por Juan Carlos Pallarols, una suma económica y una pasantía en Mirazur, el restaurante francés de Mauro Colagreco, considerado uno de los más influyentes del mundo.








