Conoce la historia de Luigi Bosca en Finca El Paraíso

Luigi Bosca reimagina la experiencia de visita con "Raíces", un recorrido que comienza en los viñedos de Finca El Paraíso antes de llegar a la degustación, integrando la gastronomía del chef Pablo Del Río como parte de una propuesta de paisaje y territorio.

Donde termina el camino de tierra comienzan los viñedos. Una casona histórica de estilo château construida a comienzos del siglo XX se alza entre árboles que llevan décadas enraizados en el mismo lugar, acequias que serpentean por el terreno y un silencio profundo que solo interrumpen los pasos de quienes la visitan. A unos metros, alguien prepara el fuego mientras las copas esperan sobre una mesa. No hay prisa por la degustación ni por el almuerzo. Antes de todo eso, la invitación es otra: caminar la finca, conocer la historia del suelo que pisas, entender que el vino nace mucho antes de llegar a la bodega.

Durante años, las experiencias en las bodegas comenzaban cuando se abría la puerta de la sala de elaboración. Hoy, algunos productores decidieron que esa historia debe empezar bastante antes. Luigi Bosca, en su propiedad histórica Finca El Paraíso —la finca familiar de los Arizu en Maipú—, propone justamente ese cambio de perspectiva: abrir las puertas del terreno para entender que el vino y la gastronomía también se narran desde el lugar donde nacen.

El recorrido comienza con “Raíces”

La experiencia se llama “Raíces” y funciona como una caminata guiada acompañada por una audioguía. Las voces de la familia Arizu narran una cronología de recuerdos, decisiones e historias que permite entender cómo esta finca continúa siendo parte de la identidad de la bodega después de más de un siglo. No es un recorrido centrado exclusivamente en los procesos de elaboración. La propuesta pone el foco en el paisaje y en el viñedo mismo, en esa relación íntima entre la tierra y lo que crece sobre ella.

Durante el trayecto se realizan tres paradas de degustación. El vino no aparece como una instancia final de la visita, sino integrado al recorrido, fluyendo naturalmente entre los viñedos y el terreno. De esta forma, la bebida se experimenta en su contexto original, no desconectada del lugar que la originó.

Experiencias gastronómicas dentro de la finca

La experiencia “Raíces” funciona también como puerta de entrada a las propuestas gastronómicas que se desarrollan dentro de la finca. Actualmente, los visitantes pueden elegir entre dos formatos diferentes, ambos diseñados para mantener esa filosofía de cocina de paisaje que caracteriza a la propuesta.

Fuegos, la primera opción, comienza con una serie de preparaciones realizadas al momento alrededor del fuego. El chef Pablo Del Río recibe a los visitantes junto a su equipo de cocina mientras las brasas toman temperatura y el horno a leña ya está encendido. Las primeras preparaciones comienzan a salir antes incluso de llegar a la mesa. El almuerzo continúa en el vivero de Finca El Paraíso, donde se sirve un menú diseñado especialmente para la ocasión.

Las preparaciones se acompañan con una selección de vinos definida por Pablo Cúneo, director de Enología de Luigi Bosca. La propuesta contempla distintas opciones de maridaje que permiten recorrer diferentes líneas y estilos de la bodega, asegurando que cada plato encuentre su compañero perfecto.

Canasta es la segunda alternativa, un picnic que se desarrolla en los jardines de la propiedad. La propuesta consiste en una canasta privada con distintas preparaciones elaboradas por el chef para compartir. Es una experiencia más íntima, pensada para quienes prefieren disfrutar de la gastronomía en los espacios abiertos de la finca, rodeados de naturaleza.

Una filosofía de experiencia integral

Toda la propuesta responde a una filosofía clara: la gastronomía y el vino no pueden separarse del terreno que los genera. En Finca El Paraíso, la casona histórica, los árboles centenarios, las acequias, los viñedos y la cocina funcionan como un ecosistema integrado. No se trata solo de probar buenos vinos o degustar platos bien elaborados, sino de comprender cómo esos sabores están enraizados en un lugar específico, en una historia familiar, en decisiones tomadas hace más de cien años que siguen resonando hoy.

La escena del fuego siendo preparado mientras las copas esperan sobre la mesa, esa pausa antes de cualquier consumo, resume perfectamente la invitación: tomarse tiempo para conocer, para entender, para caminar y escuchar. En Finca El Paraíso, la experiencia comienza donde termina el camino de tierra y donde empiezan los viñedos, en ese lugar donde la historia y la naturaleza se encuentran.

Compartir

Suscribite a nuestro Newsletter

Dejanos tu correo para recibir las mejores noticias semanales.