La tradición de combinar variedades vinícolas no es nueva, pero cómo se cuenta esa historia cambia según quién sostiene la copa. Mientras el Viejo Mundo —Francia, Italia, España— construyó su identidad a partir del territorio, el Nuevo Mundo priorizó durante décadas la comunicación por varietal. Argentina, junto a Estados Unidos, Sudáfrica y Australia, siguió esa ruta. Hoy, sin embargo, emerge una nueva generación de blends que recupera lo territorial mientras reinventan las proporciones clásicas.
Un blend es decisión: proporciones, variedades elegidas, tiempos de maceración. Es la firma del enólogo en cada botella. En Los Chacayes, Valle de Uco, A Corazón Abierto produce apenas 2.400 botellas anuales de su Gran Corte, con una exigencia que define su filosofía: si la cosecha no alcanza nivel, no se produce. La cosecha 2020 llegó a 97 puntos en Decanter World Wine Awards 2026, un Platino que solo obtuvo el 1,18% de los 16.000 vinos evaluados. Leandro Azin, enólogo de la bodega, aplica fermentación integral en barrica y maceración carbónica en frío, luego envejece en roble francés. Cada decisión suma.
En La Pampa, norte de Patagonia, Bodega del Desierto —con Paul Hobbs como consultor y Sebastián Cavagnaro a cargo de enología— presenta Potencia Blend: 45% Cabernet Franc, 45% Cabernet Sauvignon, 10% Syrah. Doce meses en roble francés tiñen el vino con complejidad. La proporción equilibrada entre los dos Cabernet habla de una búsqueda deliberada, no de una fórmula heredada.
Cuando el Malbec ocupa el centro
Wagyu Gran Corte invierte la fórmula bordelesa clásica. En lugar de subordinar el Malbec, lo posiciona como protagonista, acompañado por Cabernet Sauvignon y Merlot. Proviene de bodega familiar mendocina que entiende el territorio como actor principal, no como dato de etiqueta.
Ameri Eva Estate Red Blend nace de una historia trasatlántica. Domaine Bousquet, familia francesa con cuatro generaciones de tradición vitivinícola, compró tierra en Gualtallary en 1997 y trasplantó su experiencia a 1.257 metros de altura. La composición del Estate 2023 refleja esa herencia reinterpretada: 54% Malbec, 39% Cabernet Sauvignon, 7% Merlot. Altitud y decisión enológica convergen.
El vino como acto colectivo
Tinto del Pueblo Las Compuertas cambia el eje. No es vino de finca única sino de pequeños productores de Las Compuertas, Luján de Cuyo. Las familias Grosso, Cremasci y Hurtado plantaron sus viñedos entre 1954 y 1966. Carbonero Wines convirtió esas uvas en un homenaje: un blend que cuenta la historia de quienes trabajaron la tierra, no la de un enólogo que busca firma propia.
Estos cinco blends revelan una Argentina vinífera en transición. No abandona el varietal, pero recupera lo que el Nuevo Mundo dejó atrás: la idea de que el vino habla de lugar, de gente, de decisiones que trascienden la botella.







