Del Kiosco a la Estación de Servicio: La revolución de los alfajores “bajoneros” y premium.

En el programa OCIO de Winexplorers, Ernesto Martelli y Nico Artusi recibieron a Alfredo Sainz, que reveló las claves de un ícono nacional en plena innovación: el alfajor no se detiene y conquista nuevos territorios. Alfredo analiza el ascenso de las marcas “bajoneras”, el éxito de las versiones exóticas de pistacho o sal, y cómo las estaciones de servicio se convirtieron en las nuevas grandes cafeterías del país para despachar nuestra mayor pasión.

Un símbolo patrio con marca país.

Aunque el alfajor no es un invento nacido en Argentina, se ha transformado en el producto más identitario del país. Según el especialista Alfredo Sainz, existen poquísimas marcas locales con recorrido real en el exterior, y Havanna es el emblema indiscutido de ese éxito. La marca ha logrado mantener su prestigio a pesar de haber pasado por múltiples manos, desde fondos de inversión hasta ex banqueros.

El lujo de lo posible 

En tiempos de crisis, el consumidor argentino se aferra a lo que Nicolás Artusi y Sainz denominan “el lujo de lo posible”. A diferencia de otros productos, la distancia de precio entre un alfajor económico y uno premium es “bancable” para el bolsillo promedio. Mientras que un café de especialidad puede ser inalcanzable para muchos, un alfajor de alta gama sigue siendo un gasto de “monedas” que permite un momento de indulgencia.

La revolución de los “alfajores bajoneros” 

Una de las tendencias más disruptivas de los últimos años es la aparición de la categoría “bajonera”. Marcas como Marley o Rasta no compiten por precio, sino por una conexión emocional con la ansiedad y el deseo del consumidor. Estos productos han sabido ocupar el espacio que dejaron vacante las marcas tradicionales en el kiosco, vinculándose incluso con otros consumos como las bebidas energizantes.

El kiosco como trinchera de resistencia 

El kiosco tradicional argentino está sufriendo un proceso de concentración y caída, pasando de 115.000 puntos de venta a unos 100.000 tras la pandemia. En este escenario, el alfajor actúa como un motor de resistencia para el canal minorista. A pesar de la presencia de gigantes multinacionales como Arcor o Mondeléz, el mercado del alfajor sigue permitiendo la existencia de empresas familiares con gran peso, como Jorgito o Fantoche.

YPF Full: La cafetería más grande del país Un actor inesperado ha tomado el liderazgo en el despacho de café y alfajores: las estaciones de servicio. Con más de 1.300 locales, YPF Full se ha convertido en la principal cadena de cafeterías de Argentina, desplazando a nombres históricos. Para muchos habitantes de ciudades medianas o pueblos, la estación de servicio es hoy el centro social y el lugar de peregrinación para ver fútbol o disfrutar de un dulce de leche.

Renovación o muerte 

El éxito del sector también reside en su capacidad de generar “ruido” constante. Marcas líderes como Havanna han entendido que deben innovar permanentemente con versiones de sal, pistacho o incluso picante, no solo para vender más, sino para demostrar que la categoría no está dormida. El alfajor es, en última instancia, un acto de indulgencia: el consumidor siente que se lo merece, y la industria responde con creatividad inagotable.

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