Vinorama, con la conducción de Fabricio Portelli y Andrés Rosberg. Estrena todos los martes a las 19 hs en Winexplorers por YouTube.
En Vinorama, el programa que conducen Fabricio Portelli y Andrés Rosberg, el invitado fue Federico Isgró, enólogo y cofundador de Bira Wines, la bodega del Valle de Uco que eligió un camino poco transitado en la Argentina: hacer vinos de Sangiovese. Isgró contó cómo nació el proyecto junto a Santiago Bernasconi, a quien conoció trabajando en la Patagonia, y cómo esa sociedad derivó en una bodega chica armada con inversión propia, sin herencias de por medio.
Una mirada formada en Italia
Isgró vivió cinco años en Italia, en el Veneto, y también pasó por Don Melchor en Chile antes de volver a instalarse en Mendoza. De esa formación salió la idea central de Bira Wines: hacer vinos de identidad italiana pero argentinos, sin perseguir el parecido con una etiqueta europea. "No queremos ser el mejor vino argentino que se parezca a un vino italiano, vamos totalmente por otro lado", explicó. La bodega gira en torno a un viñedo de Sangiovese plantado en 1967 en La Arboleda, Tupungato, que Isgró rescató de ser reemplazado por Bonarda y hoy es la base de los vinos Rosso di Uco, Bianco di Uco y Nicoló Bruneto.
La acidez como apuesta
Frente al color y la concentración como parámetros de calidad instalados en buena parte del vino argentino, Isgró defendió otra lógica: cosecha más temprana, menos extracción y foco en la frescura. "La acidez es para mí el determinante de que un vino va a durar en el tiempo", sostuvo. Esa idea también explica por qué evita prácticas como el desoje intenso que expone los racimos al sol: prefiere trabajar con más sombra y madurez más lenta.
Bin Otto y la vertical en Buenos Aires
Uno de los vinos insignia de Bira Wines es Vinoto, un Sangiovese microfermentado en huevo que nació casi por accidente, de un viñedo fallado que Isgró decidió vinificar aparte. En Buenos Aires se hizo una vertical con las cinco cosechas que tiene el vino en el mercado, de 2018 a 2022, que permitió ver tanto la evolución del vino en la botella como el aprendizaje de la bodega año tras año. Pese al recorrido, Isgró prefirió no sobredimensionar el logro: "Yo creo que no me meto en ningún top. Sí creo que es un vino que se está ganando su lugar", dijo.
Lo que viene: Altamira y el Ródano como referencia
Bira Wines ya compró un viñedo en Altamira con selecciones masales de Sangiovese de 1955 y 1974, pensado para profundizar esa línea en un terroir que Isgró considera entre los más importantes de Mendoza. Al mismo tiempo, la bodega elabora Mero Primo, un Syrah de baja graduación alcohólica inspirado en los vinos del Ródano más que en el estilo que domina en la Argentina. "La última botella que quiero tomar antes de morirme es una del Ródano", confesó Isgró, y con esa referencia explicó el espíritu de bajo alcohol y mucha frescura que persigue también en esta variedad.







