Los Global Spirits Masters 2026 confirmaron el nivel extraordinario que alcanzó el bourbon en los últimos años. Los jueces reconocieron tanto a las marcas consagradas de Kentucky como a los productores que están redefiniendo la categoría con propuestas innovadoras. Buffalo Trace dominó las premiaciones con una amplia variedad de bourbons de excelente calidad, mientras que Ampersand Aureus sorprendió con una expresión revolucionaria que se llevó el codiciado premio Taste Master, el máximo honor de la competencia.
Los ganadores de este año reflejan la diversidad actual del bourbon moderno: desde opciones accesibles para consumo diario hasta ediciones limitadas destinadas a coleccionistas, pasando por bourbons de alta graduación alcohólica elaborados con técnicas artesanales que desafían convencionalismos. Juntos, demuestran que la maestría en la gestión de barricas y la experiencia en la mezcla continúan impulsando la categoría hacia nuevos niveles de excelencia.
Ampersand Aureus: innovación que redefine el bourbon premium
El maestro destilador Chip Tate creó Ampersand Aureus para Foley Family Wines & Spirits, una de las expresiones más innovadoras de la categoría premium. Este bourbon de Colorado parte de una receta tradicional de bourbon de Kentucky, con una elevada proporción de maíz equilibrada con centeno y cebada malteada.
Lo que distingue a Aureus es su exclusivo proceso de terminación posterior a la maduración. La destilería utiliza barricas que previamente contenían vino naranja, un paso que realza la textura y la complejidad aromática sin opacar el carácter distintivo del bourbon. Este método innovador le permitió obtener el máximo reconocimiento: el premio Taste Master y medalla Master.
En la copa, Ampersand Aureus despliega una extraordinaria complejidad sensorial. En nariz, emerge con aromas de caramelo, vainilla y jarabe de arce, acompañados de manzana asada, cáscara de naranja y roble tostado. En boca, la textura es cremosa y envolvente, revelando capas de azúcar morena, toffee, nueces de pecán tostadas y miel oscura, equilibradas con canela, clavo de olor y pimienta negra molida. A pesar de su alta graduación alcohólica, mantiene un equilibrio y una armonía excepcionales. El final es largo, dulce y cálido, con notas persistentes de vainilla, roble carbonizado, cacao y especias que evolucionan durante varios minutos.
W.L. Weller Full Proof: la suavidad como distintivo
W.L. Weller Full Proof, elaborado en Buffalo Trace en Frankfort, Kentucky, forma parte de la prestigiosa familia de bourbons Weller caracterizados por utilizar trigo como grano secundario en lugar de centeno. Esta decisión genera un perfil más suave y redondo, típico de la destilería.
Buffalo Trace embotella este whisky con la misma graduación alcohólica que tenía cuando ingresó en la barrica, resaltando su concentración y equilibrio notable. La receta utiliza la fórmula Buffalo Trace número 3, que contiene aproximadamente 70% de maíz, 16% de trigo y 14% de cebada malteada.
En nariz, W.L. Weller Full Proof despliega aromas de caramelo, crema pastelera de vainilla y miel, acompañados de cerezas maduras, roble tostado y especias dulces. En boca, la textura es densa y aterciopelada, con sabores de toffee, azúcar morena, frutas negras y chocolate con leche, complementados por canela y un leve toque de pimienta. Su elevada graduación alcohólica aporta una estructura imponente sin generar aspereza. El final es largo y dulce, con notas persistentes de roble estacionado, vainilla, cacao y especias aportadas por la madera.
Stagg: intensidad sin filtrado ni dilución
Anteriormente conocido como Stagg Jr., Stagg se convirtió en uno de los bourbons de alta graduación alcohólica más emblemáticos de Buffalo Trace. La destilería selecciona barricas con varios años de maduración y las embotella sin filtrado en frío ni dilución, permitiendo que cada lote refleje la intensidad natural adquirida durante su paso por barricas nuevas de roble americano con carbonizado intenso.
Al igual que su hermano mayor George T. Stagg, Stagg se elabora con la receta de granos número 1 de Buffalo Trace, caracterizada por su bajo contenido de centeno. Esta fórmula permite prolongar la maduración y seleccionar barricas capaces de ofrecer una riqueza excepcional, estimándose que contiene aproximadamente 89,5% de maíz, 7% de centeno y 3,5% de cebada malteada.
En nariz, despliega aromas de caramelo oscuro, miel de maple, cerezas negras y roble tostado, con matices de cuero, vainilla y café espresso. En boca, la textura es densa, cremosa e intensamente concentrada, revelando melaza, chocolate amargo, frutos secos tostados, cerezas cocidas y canela. Los taninos del roble, intensos pero bien integrados, aportan profundidad y carácter. El final es notablemente largo, dulce y potente, con notas persistentes de cacao, humo frío, vainilla y especias.
George T. Stagg: la expresión máxima de la receta número 1
George T. Stagg se lanza anualmente como parte de la reconocida Buffalo Trace Antique Collection y ocupa un lugar entre los bourbons más destacados del mundo. La destilería lo madura durante más de una década y lo embotella sin diluir ni filtrar, convirtiéndolo en la máxima expresión de la receta de granos Buffalo Trace Mash Bill número 1.
Una cuidadosa selección de barricas le aporta una concentración extraordinaria mientras mantiene un notable equilibrio pese a su elevada graduación alcohólica. Este bourbon lleva el nombre de George T. Stagg, cuya inversión contribuyó a consolidar la destilería que con el tiempo se convertiría en Buffalo Trace.
En nariz, despliega una extraordinaria complejidad aromática con notas de cerezas negras, miel de maple, hojas de tabaco, roble estacionado y chocolate amargo, acompañadas de café espresso, cuero y tabaco de pipa dulce. En boca, la textura es densa y envolvente, presentando una sucesión de sabores: caramelo, melaza, frutas negras, café tostado, canela, clavo de olor y vainilla. Los taninos del roble, intensos pero perfectamente integrados, sostienen el conjunto y aportan profundidad. El final es excepcionalmente largo y evoluciona durante varios minutos, con notas persistentes de cacao amargo, roble tostado, especias dulces y cuero envejecido.
Buffalo Trace Kentucky Straight Bourbon: la expresión insignia
Buffalo Trace elabora este bourbon como su expresión insignia, utilizando su receta patentada Mash Bill número 1, una mezcla de granos con bajo contenido de centeno. La destilería madura el whisky en barricas nuevas de roble americano carbonizado, seleccionadas entre sus extensos depósitos. En lugar de establecer una edad fija, Buffalo Trace embotella el bourbon cuando cada barrica alcanza su punto óptimo de maduración.
En nariz, despliega atractivos aromas de caramelo, vainilla, miel y maíz dulce, acompañados de manzanas asadas, ralladura de naranja y roble tostado. En boca, la textura es suave con cuerpo medio, revelando sabores de toffee, azúcar morena, frutas maduras y nueces de pecán tostadas, equilibrados por sutiles notas de canela y nuez moscada. El final es largo, suave y redondo, con notas persistentes de vainilla, roble dulce y especias suaves.
Early Times Bottled in Bond: tradición y valor
Presentado por primera vez en 1940, Early Times Bottled in Bond se consolidó como uno de los bourbons premium de Kentucky con la mejor relación calidad-precio. Buffalo Trace se encarga actualmente de su producción y cumple con todos los requisitos de la Bottled-in-Bond Act de Estados Unidos, sancionada en 1897.
Esto significa que el whisky proviene de una única temporada de destilación, de un solo maestro destilador y de una misma destilería. Madura durante al menos cuatro años en un depósito supervisado por el gobierno federal y se embotella con una graduación alcohólica exacta de 50% vol., equivalente a 100 proof. El resultado refleja el estilo tradicional del bourbon de Kentucky, combinando madurez, estructura y excelente relación calidad-precio.
En nariz, despliega aromas de caramelo, vainilla, maíz y maní tostados, junto con dulzor que recuerda al maple y notas de roble estacionado. En boca, presenta un cuerpo pleno y textura densa y cremosa, con sabores de toffee, manzanas asadas, canela, frutos secos tostados y caramelo oscuro, acompañados de notas especiadas propias del centeno. El final








