Desde París llegó la confirmación que apasionó a los seguidores de la moda: Tini Stoessel viajó con sus amigas más íntimas a la capital francesa y reveló en un íntimo vlog que se casará con Rodrigo de Paul el 19 de diciembre. Pero lo que generó mayor expectativa fue conocer al diseñador encargado de crear su vestido de novia: Ludovic de Saint Sernin, uno de los nombres más interesantes de la nueva generación parisina, cuyo universo ya conquistó a Dua Lipa, Sabrina Carpenter, Bad Gyal, Kylie Jenner y Georgina Rodríguez, entre otras figuras que funcionan como auténticos radares de tendencias.
La elección de Tini no sigue el camino clásico de las novias. No optó por Vera Wang ni Valentino. Ludovic de Saint Sernin construyó su identidad alrededor de una moda sensual, contemporánea y deliberadamente libre de fronteras de género, con prendas que juegan con transparencias, corsetería, cuero, encajes y siluetas ajustadas que establecen una relación muy directa con el cuerpo. Este vínculo entre la cantante y el diseñador no es nuevo. En marzo de 2025, durante su primera participación en la Semana de la Moda de París, Tini asistió al desfile de Ludovic de Saint Sernin luciendo una de sus creaciones, una aparición que marcó su incorporación a la escena parisina contemporánea. Poco más de un año después, la relación llegó a un terreno mucho más íntimo. Tini regresó a París para comenzar el proceso de creación de su vestido de novia con él y compartió en su vlog parte de esa primera prueba, donde el diseñador le explicó que el vestido venía en piezas separables: el corsé, la falda y los complementos, para ir construyendo y ajustando progresivamente.
La trayectoria de un diseñador revolucionario


Nacido en Bruselas y criado en París, Ludovic de Saint Sernin estudió diseño de moda en la École Duperré y trabajó en grandes casas como Balmain, Dior y Saint Laurent antes de lanzar su propia etiqueta. En 2017 presentó su primera colección bajo su propio nombre y apenas un año después fue finalista del prestigioso LVMH Prize, un reconocimiento que indicó que su estética sensual y genderless tenía posibilidades reales de trascender el circuito de nicho.
Aunque sus primeras colecciones se presentaron principalmente sobre cuerpos masculinos, Saint Sernin diseñó desde el comienzo pensando en prendas capaces de ser usadas por cualquier persona, consolidando con el tiempo una mirada directamente genderless. La Fédération de la Haute Couture et de la Mode lo define como una de las voces visibles de la llamada nueva ola queer de la moda, una posición que lo distingue en un panorama donde muchos diseñadores aún operan dentro de categorías convencionales.
El círculo de celebrities que lo convirtió en tendencia


Dua Lipa, Sabrina Carpenter y Troye Sivan forman parte de la comunidad de artistas que han llevado sus diseños en actuaciones y apariciones públicas. El caso de Dua Lipa resulta especialmente significativo porque la cantante británica no solo vistió sus prendas, sino que se cruzó con él en el backstage de uno de sus conciertos, una situación que le permitió conocer también a Jean Paul Gaultier, con quien después colaboraría. El diseñador explicó que trabaja con artistas que tienen una fuerte presencia escénica porque el vestuario para una performance exige pensar la ropa de una manera diferente. Esa conexión entre moda y espectáculo es particularmente relevante para Tini, una artista cuya imagen se construyó sobre el escenario y que ahora está trasladando esa identidad a una nueva etapa de su vida.
En 2026, Georgina Rodríguez llevó un vestido suyo en la MET Gala, mientras que otras figuras internacionales como Tate McRae eligieron creaciones de la firma para grandes apariciones públicas. Hailey Bieber y Bad Bunny también figuran entre sus seguidores.
El ADN de la propuesta de Saint Sernin
Para entender qué podría suceder con el vestido de Tini es fundamental conocer el ADN de su universo. Sus colecciones incorporan referencias al bondage, transparencias, corsés, prendas ceñidas y una sensualidad explícita que no busca esconderse detrás de la ropa. Sus trabajos tienen una dimensión artesanal y conceptual muy marcada, y su firma reivindica una belleza que no depende de las categorías tradicionales de género. En sus propias palabras, el diseño funciona casi como un diario personal, una manera de convertir experiencias y emociones en prendas.
Su capacidad para moverse entre lo sensual y lo sofisticado quedó expuesta en cada una de sus creaciones para celebrities. Vogue lo describió como un diseñador capaz de convertir códigos transgresores en una propuesta de glamour contemporáneo, equilibrando audacia con elegancia.
Del circuito editorial a la distribución masiva
Uno de los momentos que confirmó su ascenso fue su incorporación como diseñador invitado de Jean Paul Gaultier Haute Couture. Gaultier había seguido su trabajo desde sus primeras colecciones y destacó precisamente la audacia con la que Saint Sernin trabajaba la moda masculina. El encuentro terminó convirtiéndose en una colaboración entre dos generaciones con una misma fascinación por romper reglas.
En 2022, Saint Sernin fue nombrado director creativo de Ann Demeulemeester, aunque su etapa al frente de la firma fue breve. Su propio proyecto continuó creciendo y consiguió algo que para muchos diseñadores independientes resulta mucho más difícil: convertirse simultáneamente en una referencia editorial, una elección recurrente de celebrities y una marca comercial reconocible.
La expansión llegó incluso al universo masivo cuando Zara anunció una colaboración con él en 2025. El diseñador había pasado de ser un nombre de culto a convertirse en una figura capaz de conectar su lenguaje con una audiencia mucho más amplia, sin abandonar sus códigos de cuero, transparencias, encajes y siluetas ajustadas.
Qué esperar del vestido de novia
Tini no eligió a un diseñador asociado a la idea clásica de novia, y justamente ahí está lo interesante. La elección permite imaginar que el resultado difícilmente será una novia de manual. Si algo caracteriza a Saint Sernin es su capacidad para tomar códigos conocidos y hacerlos sentir completamente nuevos. Cuando ese lenguaje fluido abrace a una popstar como Martina para transformarse en su vestido de novia, el resultado seguramente será uno de los más comentados de los últimos tiempos, fusionando la sensualidad característica del diseñador con el romanticismo inherente al evento más esperado de su vida.








