Vinorama, con la conducción de Fabricio Portelli y Andrés Rosberg. Estrena todos los martes a las 19 hs en Winexplorers por YouTube.
Aldo Graziani pasó por Vinorama, el programa que conducen Fabricio Portelli y Andrés Rosberg, para contar en qué está el proyecto de vinos Tutu, que arrancó con su primera vendimia en 2021 y ya lleva seis años de cosechas. Graziani, sommelier, empresario gastronómico dueño de Aldos Brasserie y el nuevo Astor Club en Mendoza, fundador del club de jazz Bebop, distribuidor de vinos, y desde ese lugar fue armando Tutu junto a su socio Leandro Velázquez.
De seis vinos a 21 etiquetas
El nombre del proyecto no tiene nada que ver con una bocina de auto, como bromeó Portelli al aire. "El nombre Tutu es un homenaje a un disco de Miles Davis de los años 80 que a su vez homenajeaba a Desmond Tutu, que es un pastor sudafricano premio de la paz y gran defensor de las minorías", contó Aldo Graziani. La etiqueta de la línea principal, dibujada por Miguel Rep, reproduce los ojos de Miles Davis sobre fondo oscuro, tal como aparecía en la tapa de aquel disco.
Lo que empezó con pocas etiquetas hoy son 21, con un total de 65.000 botellas repartidas en ocho países. La mayoría de los vinos de alta gama, agrupados bajo el nombre Tutu High Fi, sale de viñedos en Paraje Altamira y Gualtallary, con la excepción de un semillón que viene de Chilecito, al sur del Valle de Uco. Por debajo de esa línea top está Antro, un entry level de single vineyard que ronda los 19.000 pesos, y Litro de Vino, una marca registrada por Graziani y Velázquez con botellas de litro de blanco y de tinto pensadas para cortes más fluidos. Completan el portfolio las llamadas "villanas", microparcelas vinificadas aparte con paso por barril: Lilith, Etta y Andrea, cada una con su propia historia detrás del nombre.
Textura antes que aroma
Graziani explicó que el criterio para catar los propios vinos cambió con los años. "Cuando nosotros probamos los vinos hoy por hoy le damos muy poquita bola a la nariz, porque queremos que vean lo que pasa cuando los probás", dijo, sobre la importancia que le dan a la textura por encima del aroma a la hora de definir el estilo de Tutu.
Finca propia y la primera garnacha
A fines del año pasado, Graziani y Velázquez compraron una finca de cuatro hectáreas plantadas en Paraje Altamira, a metros de la escuela y de la bodega de Sebastián Zuccardi, y a pocos minutos de la casa de Velázquez. El plan es reconvertir parte del viñedo hacia pinot noir y chardonnay, pero dejaron casi una hectárea de un callejón libre para algo puntual: una garnacha propia. Hasta que esa viña entre en producción, consiguieron uva de otro productor con una condición clara. "Che, no me la des este año nada más. Si me vas a dar, vamos, caminamos juntos", le pidió Graziani al dueño del viñedo. Esa garnacha, fermentada en barrica de 500 litros con 30% de racimo entero y 13,5 grados de alcohol, salió con apenas 600 botellas y ya entró directo a la línea Tutu High Fi.
El pinot noir que sostiene todo
Entre las 21 etiquetas, hay un dato que sorprende para una bodega que nació vendiendo malbec de altura: más de un tercio de la producción total es pinot noir. "De 65.000 botellas que hacemos de 21 etiquetas, más de un tercio de nuestra producción es pinot noir", precisó Graziani. Dentro de la línea Antro, por ejemplo, hacen 18.000 botellas de pinot noir contra 6.000 de malbec de la línea Tutu.
El vino también suena en Bebop
La charla también pasó por Bebop, el club de jazz que Graziani fundó en Buenos Aires y donde, según contó, el vino tiene un lugar poco habitual para ese tipo de espacios. "Bebop es un lugar que hay vino en las mesas, buenas copas, copas de cristal, buena temperatura de servicio", describió. Ahí, entre los más de 200 etiquetas que maneja a través de su distribuidora, se encuentra Tutu, Manos Negras y muchos más.







